La aldea infinita

Texto: Sara Zuluaga García
ilustración: María José Porras

El vecindario como un lugar de afectos y recuerdos. El vecindario como un patíbulo de la justicia a mano propia.

El artista que se cosió la boca

Texto: Felipe Marroquín
ilustración: Maria José Porras

En un país en el que la muerte inútil de personas es algo cotidiano, ¿qué puede lograr alguien que amenaza con inmolarse si el Gobierno no se conduele con el dolor de los demás?

Notas de campo en tierra nasa

Texto: Juan Miguel Álvarez
ilustración: Ángel Balanta

A una semana de distancia de la minga nasa en Bogotá, la siguiente crónica recupera varios momentos del autor en el territorio nasa del norte del Cauca y fragmentos de la arenga de un líder nasa para la guardia indígena sobre el futuro que, años atrás, ya se veía venir.

Los hijos muertos de los otros

Texto: Laura Carolina Cruz Soto
ilustración: Angélica Jhoana Correa Osorio

Una masacre de cinco adolescentes. Un barrio de interés social en el extramuro de la ciudad. El dolor imborrable en el costado oriental.

El café es plata en mano

Texto: Juan Miguel Álvarez
ilustración: Daniela Hernández

Antes y después de la guerra ha estado la tierra. El campesino cafetero lleva consigo el orgullo de la resistencia: no se empuñan las armas, se siembra café, se cuida a la familia y se quiere a los vecinos. Ser caficultor es ser gente de paz.

Una cuchara propia

Texto: Sara Zuluaga
ilustración: Wilson Borja

Tanto tiempo después, el Sida sigue siendo excusa para la discriminación. En una alejada vereda del Quindío, un niño lo sabe como pocos.

Estábamos leyendo un cuento sobre un pueblo en el que todo era gris y cuadriculado antes de la llegada de El señor X, un hombre que trajo el color de la música y los postres. Cuando lo terminamos quisieron contar historias de terror. Yo llevaba unos pocos días visitando esa escuela. Mi tarea era leer con ellos y luego ayudarles a armar historias ilustradas. Historias de cosas de su vida y, si lo querían, podían también agregar un poco de ficción. Pero no fue necesario.