En Chocó, Colombia, la minería mecanizada e ilegal ha degradado casi 20.000 hectáreas entre 2014 y 2022, según los registros de la autoridad ambiental Codechocó, esto empeora las condiciones de los bosques que contienen los efectos del cambio climático, en una de las regiones con mayor biodiversidad del mundo.
Los mineros, campesinos, agricultores y consejos comunitarios del Chocó hacen esfuerzos para reforestar esta tierra explotada, José Arnulfo Mosquera y Antonio Nery Perea, del municipio de Tadó, cuentan su experiencia en un proceso de restauración ecológica de terrenos trabajados por la minería donde no usaron mercurio.
Para José Arnulfo Mosquera y Antonio Nery Perea es muy importante abonar de forma orgánica el terreno y sembrar árboles para devolverle la vida al ecosistema; pero advierten acerca de una dificultad, restaurar los terrenos trabajados con mercurio es casi imposible, el uso de este metal pesado en el aprovechamiento del oro empeora el daño a la selva chocoana y a la seguridad alimentaria del departamento, pues no solo la destruye también la envenena.