Prodeco, una filial de la minera suiza Glencore, clausuró sus operaciones en varios frentes mineros en el departamento golpeando la economía de varios municipios y los derechos laborales de más de 7.500 personas. La minera aún no ha cumplido con sus obligaciones ambientales y sociales mientras los enormes cráteres a cielo abierto donde ocurrió su explotación ya le causan problemas al país.