




El Caballo Rayo era el lazarillo de su dueño ciego de Envigado, cuando su dueño se emborrachaba, Rayo lo llevaba a su casa sano y salvo, encima de su lomo.
Se llama Rayo porque era un caballo eléctrico, con su crin de cabellos negros y dorados, pero todo cambió cuando decidieron esterilizarlo para que sus energías se aplacaran, volverse más manso y no poner en peligro los niños que lo iban a montar, la operación salió mal, Rayo tenía un quiste en un testículo y sufrió una hemorragia en medio de la operación, le estancaron la sangre con rezos y café molido, Rayo se recuperó a los años, pero no volvió a ser el mismo, ya no relincha, tampoco salta ni encorva su cuello cuando ve a una yegua, ahora tiene 22 años, pero todavía tiene los huesos firmes para dar paseos en el campo, su nuevo dueño dice que no lo va a vender pa Carrango, ni pa que hagan carnes frías con él, Rayo se va a morir de viejo.